Capítulo 44. ¡Debes escucharme!
El senador Andrew Jarold apretó las manos, tratando de contener el enojo que inspiraron las palabras con implicaciones de amenazas propinadas por Marlon.
—¿Te atreves a amenazarme? —inquirió el senador sin poder ocultar su indignación.
—¿Por qué no habría de hacerlo? Usted no es aún presidente, y si está en una posición ventajosa frente a mí es porque yo se lo he permitido, ¿O acaso cree que si yo me hubiese opuesto a su candidatura iba a poder estar ahorita como el candidato único del partido