El video duró cuarenta y tres segundos.
Cuarenta y tres segundos que la terminal del aeropuerto Charles de Gaulle convirtió en el escenario más cruel que Tamara había presenciado en meses, y eso era decir mucho considerando todo lo que los últimos meses habían contenido. Las cámaras de seguridad habían capturado el momento con esa fidelidad implacable de los sistemas diseñados para no perdonar nada: Valentina Cortés caminando hacia la puerta de embarque con su maleta de cabina perfecta, su abri