CUATRO

─Melissandre hija vine por ti para ir a la empresa¡

Dice Francis llegando donde ellos, le da una mirada acusativa a su hijo, el no puede creer que sea tan patán con la chica, Melissandre avergonzada mantiene su cabeza agachada. La situación en la que los encontró es vergonzosa para ella.

─Ve al auto hija y espérame ahí, que tengo que hablar con mi hijo.

Ella asiente sin mirar a ambos hombres. Bjork aún tiene la mano en la cintura de la chica y la aprieta levemente, cosa que hizo que Melissandre sienta esa necesidad de no separarse de él. Pero muy a su pesar comienza a caminar alejándose de ambos hombres, pero no se va del todo, baja algunas escaleras y se detiene a escuchar la conversación, pide a Dios perdón porque sabe que es grave escuchar las conversaciones ajenas, pero la curiosidad le puede más.

─No pensé que te gustara Melissandre¡

─No me gusta¡

Responde cruzándose de brazos, su padre que las manos dentro de su pantalón, le mira como si no conociera a su hijo.

─Entonces, respetaras a Melissandre, no la tocaras hasta que estés casado con ella, y eso que la tendrás solo si ella quiere, me escuchaste Bjork.

Impone su padre.

─Lo siento padre, soy hombre y tengo mis necesidades y si tengo a una mujer a mi disposición no dudare en hacerle lo que me plazca.

Desafía a su padre.

─Te lo advierto Bjork, creo hijo que nunca has conocido de verdad a tu padre, respetaras a Melissandre.

─Llévatela entonces.

Exige.

─Se quedara contigo, y si me llego a enterar que vuelves a tratarla con se te da la gana, me conocerás, eres un hombre compórtate como tal y respeta.

Dice Francis dando la vuelta, Melissandre baja rápido las escaleras sintiendo su corazón salir, se siente como un objeto para Bjork, comprende que ella no le agrade, pero no comprende porque tiene que ser tan duro con ella. Duele esas palabras que emite el tan desinteresadamente, es como si no le importara sus sentimientos.

De camino a la empresa va mirando el paisaje por la ventana, distraída en sus pensamientos hacia Bjork y sin saber qué hacer con aquel hombre que la odia tanto, pero que la hace sentir cosas inimaginables, se siente tan atraída por esos hermosos ojos, por su físico hasta por su espíritu malvado

─Toma hija.

Francis le da un regalo.

─Para mí.

Ella emocionada toma la cajita, le encanta los regalos, casi nunca recibió uno.

─Que es?

─Vamos ábrelo.

Con ternura la observa Francis, la inocencia de la chica más su alegría le despierta ese cariño de padre, parece una chiquilla desesperada por saber que contenido hay en esa pequeña cajita

─Que hermosos es, pero no se utilizar algo como esto.

Se refiere al celular que acaba de regalarle su suegro.

─Es para que nos podamos comunicar, ya están grabados todos nuestros números y todas las redes sociales.

─Gracias de verdad, no se cómo pagarle todo lo que hace por mi, porque su hijo no puede ser como usted.

Dice ella con tristeza.

─Lo se Melissandre, se que mi hijo puede llegar hacer un completo patán, no por nada le dicen el diablo.

Ella se hecha la bendición al escuchar esa palabra.

─Cómo es eso?

─Mi hijo es una bestia con los negocios─ Dice orgulloso─ mejor dicho en todo, eso me enorgullece pero a la vez lo ha vuelto un hombre prepotente y orgulloso, por eso hija necesito que seas dura con él, y que no cedas

─el piensa como decirle esto para que ella no se sienta mal─No seas tan accesible con él, sé que te gusta y te atrae y que posiblemente tu te sientas atraída y confundida  por el, sé que sería la primera vez que te sentiríais así por un hombre, pero no se la pongas fácil,se que tienes miedo y que tu carácter aun no lo sacas, pero espero que despiertes rápido y pongas a mi hijo en su lugar.

Le guila el ojo.

Ella asiente, las palabras de Francis resuenan en su mente, pero ella no sabe cómo hacer eso, en el convento todo era tan pacífico y casi nunca tuvo diferencias con las hermanas, y de repente tener que evidenciar otra personalidad es difícil para ella.

Al llegar a la oficina Vanessa la espera para ponerla al día, sobre las reuniones de su próximo jefe y todo lo relacionado sobre sus qué haceres, Toma de ella también su número.

─Escríbeme cuando desees y cuenta conmigo para lo que sea.

dice la chica sinceramente, Melissandre despierta en ella ternura, pero de igual forma ella desea cambiarle esa forma de vestir, cree que Melissandre es hermosa pero que esa forma sosa de vestir y siempre mantener su cabello recogido no le ayuda.

─Iré a una reunión con el señor Francis, te quedaras sola y tranquila que te ira bien.

─Si, si está bien, he aprendido bastante.

Dice segura, Vanessa se dirige a la oficina del señor Francis para salir con él, no pasan más de diez minutos cuando un hombre aparece cuando las puertas del ascensor se abren, seguro e imponente camina dicho hombre, sintiéndose nerviosa.

─Dios lo bendiga.

Dice cuando el hombre queda frente a ella, él se asombra y una linda sonrisa aparece en su rostro.

─Vienes del convento de las hermanas de Dios.

Ella asiente.

─Como sabe?

Pregunta.

─Mi hermana estudio en ese convento, es normal para mí. Pero que maleducado soy perdóname señorita,o nombre es Aldo kneer, mucho gusto.

El muy caballero le ofrece la mano ella se levanta de su escritorio y toma la mano del hombre, para Aldo, que mujer tan hermosa y sencilla, curioso para el que una mujer como ella este sentada detrás de ese escritorio.

─Melissandre Bubka, mucho gusto.

─El gusto el mío.

Dice para depositar un beso en los nudillos de la chica, que de inmediato la hiso sonrojar.

─En que puedo ayudarlo señor Aldo.

Pone su maletín encima del escritorio y mete sus manos en los bolsillos de su pantalón.

─Dime solo Aldo y vengo a una reunión con Bjork

Contesta a la pregunta de Meissandre.

─Lo siento pero aún no ha llegado.

─Puedo esperarlo aquí contigo, no tengo prisa alguna.

El toma siento y comienza a platicar con Melissandre, la conversación para ella es amena, divertida, mientras que para el no había conocido una mujer como ella.

─Dime una cosa Melissandre, como una chica de convento llega a trabajar de secretaria de un hombre como Bjork.

Se debate en confesarle la verdad, aun no lo conoce bien, aunque ella es una chica que entrega de inmediato la confianza no cree pertinente decirle que se casara con aquel hombre.

─Si te incomoda no tienes que decirlo

Dice el al ver la indecisión de la chica.

─Es complicado, pero..

Las puestas del elevador se abren dejando ver a su futuro esposo, su gesto tranquilo cambia al ver como Melissandre habla naturalmente con Aldo.

Diablos ella está sonriendo y se ve naturalmente hermosa.

─Buenos días señor Bjork,.

Dice ella pero ella ignora, cosa que a Aldo no le hace mucha gracia la grosería de Bjork.

─Aldo.

Dice el ignorando por completo A su futura esposa.

─Bjork.

Responde seco.

─Sígueme por favor

Le indica a Aldo, Aldo le hace un gesto a Melissandre indicándole que Bjork está loco, cosa que la hace reir, y de nuevo Bjork  nota esa linda sonrisa en ella, Aldo toma su maletín para seguir a Bjork, este abre la puerta de su oficina dejándolo pasar primero a el, no pierde la oportunidad d observar de mala manera a Melissandre que se intimida, deja pasar a Aldo para ir de nuevo donde Melissandre.

─Donde está mi café.

Dice de mala menara, él no sabe porque diablos reacciono así, pero sabe que no le gusto la cercanía de Aldo con su secretaria, además la vio sonreír cosa que con él nunca lo ha hecho.

─Lo,lo siento señor se me ha olvidado pero ya mismo voy por el,

Apresuradamente trata de irse pero su jefe toma su brazo, cuando trata de pasar por su lado.

─No quiero verte nunca más sonreírle algún hombre ─aprieta fuerte y ella se queja de dolor ─Me escuchaste ─ termina diciendo

Sus ojos están echando fuego por la ira que siente, la chica tiene una linda sonrisa, y le enerva que se la muestra a otro hombre que no sea el. pues es bastante posesivo con lo que considera que le pertenece, pero ahí el problema y dilema, el no considera que ella sea de él.

─Me haces daño Bjork, no estaba haciendo nada malo, estaba siendo cortes con una persona.

─No tienes que andar sonriéndole a todo el mundo, no te quiero ver sonriéndole a él de nuevo.

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