CAPITULO 41
Armando siempre había sido un hombre demasiado inquietante para mí porque no podía entender qué papel quería jugar en su propia vida, Yo muchas veces llegué a pensar que era la víctima de toda esta situación pero a veces cuando lo miraba los ojos me daba cuenta que no era la víctima sino que también era el victimario.
Tengo que concordar que tenía una vida demasiado difícil que haber perdido a la mujer que amaba con todas las fuerzas de su corazón tuvo que ser un golpe demasiado fue