CAPÍTULO 56 — Compras y cambios.
Anastasia.
—¡De ninguna manera, Sibel! —Sibel soltó el aire haciendo que se halaba el cabello, cuando nos estacionamos frente a una óptica.
La semana se había pasado muy rápido desde que ella me había dado la noticia y acepté. Incluso, estaba usando mayas en el gimnasio, y a mitad de semana, había salido con ella a comprar un poco de ropa diaria.
No estaban siendo fáciles para mis estos cambios, pero me gustaba mucho que Sibel respetara mi modo recatado de vestir, y me encantó que de cierta ma