LA ADHALIA NEGRA
Por segunda vez los mismo preparativos. Alejandro había dejado libre a Amelia para hacer lo que ella quisiera cómo lo quisiera pero siempre con la condición de que le llevara la cabeza de Santiago en bandeja de plata. Mientras él vivía su vida de la mejor manera, mientras él se sentía cada vez más atraído por la misma mujer que parecía ser tan inocente pero al mismo tiempo, que sabía leer a los hombres al derecho y al revés debido al trabajo al que se dedicaba. Todo lo