Mundo ficciónIniciar sesiónANA
—¡Maldito Corban Smith! —berreo al tiempo que golpeo el volante con furia.
Llevo manejando poco menos de media hora, y con lo que detesto ser yo quien lo hace, pero ese hijo de puta se había atrevido a no solo amenazarme con arruinar y romper los contratos con mi familia, sino, a golpearme.







