Mundo ficciónIniciar sesiónLEA
Cuando los hombres de Enzo me dejaron frente al departamento de Alana, actué como si de verdad entrara y luego de verificar que se marcharan tras pasar media hora, salí, hacía frío y tenía el corazón herido con todo lo ocurrido, faltaban pocas horas para que amaneciera y decidí sentarme en la banca del parque, devanándome los sesos por encontrar una salida del hoyo en el que







