Salgo de mi habitación, percibo el olor de waffles y café, sonrió, bajo las escaleras corriendo para llegar al comedor, ahí están Milo y Draven.
— Buenos días Citlali— sonrió.
— Buenos días— me siento junto a Milo y él me sonríe, le sonrió de vuelta, desayunamos en silencio.
— ¿Puedo ir con ustedes a recorrer la manada?— pregunta esperanzado.
— Te debilitaras si sales a caminar, recuerda lo que paso la última vez— su rostro muestra miedo, no se que fue lo que paso la ultima vez pero se me ocurr