Mundo ficciónIniciar sesión—¡Alto, alto! ¡No se muevan! ¡Todos al suelo! —exclamaban los agentes en medio de un confuso torbellino de personas que corrían como gallinas en todas direcciones, llorando y lanzando alaridos demenciales.
Los agentes corrían disparando tras los miembros del culto. Algunos eran atrapados y sometidos en el suelo, inmovilizados por rodillas sobre sus cuellos, otros se arrojaban del risco implorando compasión a Arimarath &md







