21 A ti dentro de mí.
Lo que decía Declan tenía sentido, salvo por una cosa, el lobo de Tahiel deseaba el alma de la cazadora, aun sabiendo que era Kiriko, mientras el humano, no podía negar que Kalila despertaba muchas cosas en él.
Al cabo de unas horas, el lobo decidió hacer su recorrido habitual, necesitaba pensar y con sus amigos cerca no podía, no sabía cómo explicar que cada vez que se nombraba a Kalila él gruñera de forma involuntaria, definitivamente su lobo se saldría de control y ahora estaba aún más ansios