Chance
Selene me esperaba afuera del club de matemáticas el jueves, mirándose las uñas aburrida hasta los huesos. Realmente se toma en serio lo del shopping porque Selene odia las matemáticas con pasión. Preferiría quemar todas sus bolsas Chanel antes de sentarse en una clase de matemáticas. Y eso dice mucho porque esa chica ama su Chanel. Sentarse afuera del club de matemáticas durante cuarenta y cinco minutos fue probablemente lo más que había sufrido por mí y lo apreciaba aunque jamás lo dir