AIDEN
Llego a mi casa con la inquietud y la preocupación, hace cuatro años que no me sentía así, de este modo, odio esta sensación de incertidumbre, entro y voy a la cocina tomando una lata de cerveza, estoy actuando tan extraño que en cuanto menos lo veo, me acabo la cerveza, lanzo la lata al cesto de basura.
Subo las escaleras chocando contra una de las chicas de servicio.
—Buenas, señor —me saluda.
—¿La invitada se ha ido? —pregunto con cautela.
Tratando de parecer despreocupado hasta la méd