"Hana"
Entramos al departamento riendo y bromeando, mi psicogato estaba sentado a la mesa trabajando y levantó los ojos de los papeles para observarnos, con una media sonrisa en el rostro.
—Miren, ¡cómo llegaron animaditas! —Comentó y Giovana me jaló hasta él y cada una de nosotras lo abrazó de un lado. —Adoro abrazarlas, pero esto está pareciendo que no se portaron bien.
—¡Hana nunca se porta bien, papá! —Bromeó Giovana y se rio.
—Sí, no se porta bien. ¿Y tú? —Le preguntó a su hija.
—¡Yo s