22. NADA QUE VER
Raquel Martínez.
Despierto por culpa de sea lo que sea que me ha llegado al celular. Abro mis ojos a la vez que estiró mi cuerpo sobre la cama y bostezo, estiro mi mano a la mesita de noche dónde está mi móvil y lo agarro. Lo que ha llegado es un mensaje.
"Zack:
Hola bonita, buenos días.
¿Cómo amaneciste?
8:31 a.m."
No pude evitar sonreír. Él es tan lindo conmigo, de inmediato escribo una respuesta corta para él:
"Raquel:
Buenos días.
Amanecí bien, gracias. :)
8:34 a.m."
"Zack:
Me alegra el sab