9. AÑADIDOS MOLESTOS
Capítulo nueve: Añadidos molestos
*Narra Brooke Collins*
Llego a la sede y me tiro del coche casi como si lo hubiera robado. Le lanzo las llaves al aparca y subo corriendo las escaleras rezando por no partirme la crisma en estos malditos pero benditos taconazos.
—Buen día, señorita Collins —me saluda el portero al abrirme.
—Buenos días, Raúl. Voy tarde.
No sé ni si es así en realidad pero entre la sesión de sexo al amanecer con Warren y la parada a medio camino con mi hermana para ponerme al dí