"Samantha"
Después de una ducha refrescante, ya me sentía mucho mejor y con más energía. Cuando me senté a la mesa para desayunar, sentí el estómago rugir de hambre. Desayunamos riendo y hablando de cosas cotidianas, con Enzo dándole de comer a Canela, escondida bajo la mesa, trocitos de todo, como si no viéramos nada.
Había pasado por algo horrible la noche anterior, pero estar allí rodeada de esos tres, llenándome de atención y cariño, y esforzándose por hacerme reír, fue un bálsamo para mi c