Habían pasado varios días desde lo sucedido con don aires de grandeza Licciardi. Supe que era un empresario muy famoso en toda Europa y Estados Unidos, sumándole que era el hombre más rico de toda Italia y el segundo en todo el continente europeo y por si no fuera poco, era un completo mujeriego. No era como si lo hubiera investigado, pero tenía unas hermosas amigas que sabían hasta de tu madre.
En estos momentos estaba tratando de elegir mi atuendo para ir a la discoteca, no quería uno ni tan