AMARO
No sé qué diablos me sucede con Brianna, pero cada vez que estoy cerca de ella, me vuelvo un ocho. Los nervios me gobiernan y los deseos tratan de superarme. Sé que no es el mejor momento para acercarme, pero verla así de mal y triste me hace desear estrecharla entre mis brazos y hacerle olvidar cada uno de sus problemas con mis besos. Quisiera poder arrancarle todo ese sufrimiento que está viviendo con suaves caricias e interminables besos. Me gusta mucho y me duele ver como sufre por al