27. El regreso...
Capítulo 27. El regreso de las viboras.
El chofer no se movió de su lado, se quedó allí, controlando el pulso débil pero constante de su jefe, rogando en silencio para que el doctor Harrison cruzara las rejas de la propiedad antes de que fuera demasiado tarde.
Mientras el drama y la sangre teñían la mañana en la casa de campo, a más de cien kilómetros de distancia, Victoria ya en su habitación preparaba su baño... ella necesitaba bañarse, quitarse el aroma de la entrega carnal que aún impregnab