102. Por fin...
Capítulo 102. Por fin la boda del año terminó.
La aristocracia de Londres observaba a la pareja en un silencio impregnado de admiración. Aquella no era una unión fría ni un mero arreglo para salvar las acciones de la Naviera Real.
La forma en que el duque la sostenía mientras caminaban por el lugar, la devoción en su mirada y la serenidad de Victoria dejaban en claro que se trataba de una alianza indestructible nacida de la lealtad y del amor verdadero.
- Te ves deslumbrante, Victoria – murmuró