Mundo ficciónIniciar sesión30
Damiano envolvió la poca ropa que tenía Jane en el armario dentro de la antigua habitación del convento en donde vivió durante toda su vida. El ambiente se sentía extraño. Ella jamás se imaginó dejar esas cuatro paredes, y mucho menos por un hombre.
—¿En qué piensas?
—En ti…
El pelinegro le agradó su respuesta, tanto que tiró de sus caderas para acercarla







