27. Liam
Tengo un maldito genio que podría quemar el mundo. Las manos me duelen de tanto apretarlas.
Salgo de aquí sin importarme como mierda fue el desfile. No quiero saber de nada, ni de nadie.
Llego a casa. Tumbo todo lo que está a mi alcance. Necesito quitarme está furia con algo.
Cojo una botella de whisky y me siento en el suelo de la sala. Con la mirada perdida en el enorme ventanal.
Me llama Aiden por teléfono, luego Dylan. No quiero hablar con nadie.
Por qué me está doliendo tanto. Por qué