15. Liam
La deseo, deseo volver a sentirla como aquella vez en su cuarto. Ahora mismo lucho mil batallas en mi interior para no hacerla mía.
Pero, ese short, le quedaba condenadamente bien y me puso de los nervios ver qué no se lo cambió para salir. No necesito ver como otros hombres la miran para saber que ella es preciosa, yo sé el mujerón que es.
Estoy tratando de castigarla por no obedecer pero en el fondo también me estoy castigando yo porque las ganas de tocarla se hacen cada vez mayor.
Miro el