NARRADOR
Dustin observó a su hermana con impaciencia cuando le dijo que tenía un empleo perfecto para él. Su sonrisa traviesa demostraba que de perfecto poco tenía, pero necesitaba dinero. No quería ser mantenido por su padre.
-Es un trabajo justo, bien pagado y que te dejaría varias horas del día libre, podrías conseguir cualquier trabajo diurno que te apeteciera- Dustin pensó solo algunos segundos
-¡Ni loco! Si estás pensando ofrecerme trabajo en el club de... raros e incomprendidos sociale