AFRODITA FERRO
La vergüenza me había abandonado por completo y por eso fue que tuve la valentía para decirle a Zayn lo que pensaba y hasta de evitar que me besara luego de incitarlo a hacerlo. Fue muy divertido, demasiado gracioso.
Cuando estuve lista para irme me despedí de mis amigos y me dirigí a la salida, pero Christian me abrazó por detrás.
-Podemos irnos cariño- Me habló al oído y me solté de su agarre
-¿Irnos? ¿Bromeas? Estuviste con Zaira toda la m*****a noche y ahora que ya tuviste