Cassandra
La decepción y la incertidumbre seguía constante en nuestros pensamientos mientras guardamos de nuevo la llave, no es la puerta, así que debe haber otro lado en la casa donde podamos encontrar lo que el desconicido quiere.
—Voy a acostarme, ya Noah quiere tomar la siesta—asiento sin más y cada una nos vamos a nuestras respectivas habitaciones, en el caso de Mylie comparte una con Simon así que aún hay algunas habitaciones vacías.
Salgo de la sala de cine y entro en la habitación con