Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlexander Cooper
Tara tiene una pierna encima de mí, estamos desnudos, nuestras respiraciones se escuchan agitadas, ella se acurruca.
—Eso ha sido…asombroso. —sonrío.
—Ya es tarde tenemos que irnos. —susurro, después dejo un beso en su frente.
—Nadie nos espera en casa…—susurra.
—Lo sé. Mañana hay que recoger a las niñas co







