34 - Algo impredecible. Parte 2
–¿Y los otros?
–Están inconformes, pues usted no está presente. –Aquello fue como un disparo en mi pecho, estaba siendo el peor cabeza de hierro que jamás existió. Moví la cabeza con una mirada vaga.
–Rex... ¿Qué vamos a hacer? –Pregunté y lo mismo relajó sus hombros. Y chasqueó los dedos de las manos, uno en los otros como si hiciera aquello para quitar la tensión en que estaba.
–No sé tú, pero... –Lo dije largamente y lo miré. Parecía querer decirme algo y se estaba preparando. –¡Nada!
–¿Cómo