Capítulo Veinte

—Ya, ya hija,— Edna la abrazó y se secó las lágrimas con la mano, —está bien.

—Lo conocí hoy, toda mi vida, siempre he querido conocerlo y lo vi hoy, pero ni siquiera sabía quién era yo, ni lo conocía—, estaba sollozando y sus hombros se estremecieron.

—Fue solo la primera reunión querida, habrá muchas más.

—Siempre he querido conocerlo, saber quién es él.

—¿Lo sabes, no?

—Pero ni siquiera puedo pasar tiempo con él, Mamá me dijo que me lo evitara y que él es un hombre malo. ¿Po
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP