Mundo ficciónIniciar sesiónComo si quitara su pregunta de su mente, respondió.
—Te veías tan tentadora como una pequeña seductora y temía de mi cordura si continuaba viéndote dormir así. Sobre todo si supiera que no quiero atacarte mientras duermes—, sonrió. Lilly ya no dijo nada, ¿qué va a decir? Darse a él parecía haber desatado a su bestia más íntima que antes no tenía idea de su existencia. —Vamos, ve a refrescarte para que podamos ir a tener...— hizo una pausa, pensando en lo que realmente estarían tomando ante






