Luca se sentía impotente y furioso. No podía creer que Raphael se hubiera llevado a Anastasia y a su hija, justo cuando ella había recordado quien era, y volvió a su vida
Sin embargo, Luca no iba a permitir que se saliera con la suya.
Estaba decidido a recuperar a su familia, se enfrentaría a ese bastardo infeliz de Raphael, pero no dejaría que ganara de nuevo.
—Luca, cálmate, por favor —le rogaba su padre, que lo seguía por la casa vacía —No sabes dónde se han llevado a Anastasia, ni en qué c