Mundo ficciónIniciar sesión— Los soldados de nuestro padre, Drako. — Dijo Thomas muy serio.
— Si, ellos mismo. — Respondió Alex.— Eran tres, entraron a la casa sin hacer ruido alguno, todavía estábamos los tres despiertos, le pidieron amablemente a Alex que los acompañe, dijeron que era hora de conocer a su padre.— Se escucho como una invitación que se podía rechazar, por eso me negué. — Dijo Al






