CAPÍTULO 18. Escapando
CAPÍTULO 18. Escapando
Liliana.
No es un beso, no llega a serlo, pero es mucho peor. Ese ese roce contenido porque de lo contrario se desatará un caos de los que no tiene vuelta atrás. Mi corazón late a mil por segundo… ¿Qué estoy haciendo…? Mi cuerpo se estremece bajo sus manos y la presión sobre mis caderas es…
Cada vez que me toca, que me habla con esa mezcla de desprecio y control, siento que estoy jugando con fuego. Esto solo tiene un final y es conmigo en su cama. La mentira es demasiado