Mundo ficciónIniciar sesiónPasaron diez minutos. Eliza no regresaba, la comida se empezó a enfriar, él odiaba alimentarse así; claro que en ese momento eso no le importaba sino las causas por las cuales la joven no regresaba, entonces decidió ir a buscarla, y cuando abrió la puerta de su habitación, ella apareció con su bandeja.
—Gracias por abrirme. —Sonrió, ingresó rápido a la alcoba—. Casi me descubre Rosa po







