Mundo ficciónIniciar sesiónMientras ellos estaban reunidos, la algarabía y alegría llegaba a la hacienda:
Lina María, acompañada de su hija Milagros, ingresaban a la sala de la casa. Ismael, había ido al aeropuerto, no reconoció a la joven, pero cuando su madre la llamó por su nombre, el capataz se quedó con la boca abierta.
Milagros, se sentía muy nerviosa, su estómago se hacía nudos, y percibía una opresión en el pecho, había convencido a su madre de no llevar a su hijo a
Ya se volvieron a encontrar Jairo y Milagros. ¿Qué les pareció? No olviden dejar sus comentarios.







