Mundo de ficçãoIniciar sessãoCasi una hora había pasado desde que dejó a Eliza, en el comedor. Carlos, necesitaba irse, así fuera caminando tenía que abandonar la cabaña.
Salió de la alcoba; la joven no estaba en el lugar donde él la dejó, negó con la cabeza creyendo que se había marchado en la lluvia, pero al caminar hacia la sala, la encontró dormida en el sofá frente a la chimenea, el fuego se estaba extinguiendo.<







