Capítulo 29. Una visita inesperada.
Ese mismo viernes de agosto, David regresó a su cabaña más cansado de lo habitual.
Ese día había trabajado hasta la extenuación: enriqueció el terreno de una de las propiedades para iniciar pronto con las cosechas y se reunió con representantes del gobierno local para acordar diversos temas legales.
Quería darse un largo baño con agua caliente y meterse bajo las sabanas para dormir durante horas. Sin embargo, al ver detenido frente a su casa el auto de su familia, masculló varias maldiciones an