Mundo ficciónIniciar sesiónÉl me ve con esos ojos color miel, y aunque muerdo mis labios para que no se me escape ninguna sola sonrisa, mis labios terminan traicionándome por lo que enseguida sonrío vagamente.
—Me encanta verte sonreír—dice Alexander quien mantiene sus manos acariciando mis mejillas húmedas.
—¿Quién sonríe? —pregunto confundida para luego dejar de sonreír.
—Solo recuerda que te amo—me suelta de las mejillas para luego darse la vuelta y marcharse.







