Por Rodolfo
Kelly estaba hablando con las tres mujeres ejecutivas que teníamos en nuestras empresas, las veo sonreír abiertamente.
La noche se hizo eterna, dimos los souvenirs y los premios que solemos dar en ese tipo de cena.
Los premios suelen ser importantes y tienen que ver con la producción de cada empresa y como cerraron los números, el único que estaba disconforme, era el director de la empresa de medicamentos, pero con él ya habíamos hablado en otra ocasión.
Kelly sigue bastante enojada