Para su suerte casi todo estaba listo para partir a vengermen, terminando de organizar lo poco que faltaba, tuvo una visita inesperada.—¿Pensé que no vendrías? Expreso, Seika, al ver a Yui, entrar por la puerta. Después de tanto analizar su situación está, estaba dispuesta a partir junto a Seika.
—¡Toma asiento!—dijo antes de empezar su negociación.—¡Me agradas, eres directa y confiada! Pero…
—¡Me gusta que cada quien sepa su lugar! Eres una mujer más. ¡No eres una princesa, tampoco una noble,