CAPÍTULO 31

No sabía cuánto tiempo me quedé mirando por la ventana.

Minutos. Quizás más tiempo. La ciudad se desvaneció en el pasado: edificios, calles y personas que no vi. Mi mente estaba en otra parte, atrapada en la forma en que Damien me había mirado en el comedor. La forma en que sus ojos se detuvieron en mi rostro. La forma en que mi corazón latía con fuerza.

Negué con la cabeza y traté de concentrarme en otra cosa. Cualquier otra cosa.

El coche se detuvo.

Parpadeé y miré hacia afuera. Estábamos fre
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