—¿De qué estás hablando? Yo me vine acá sin nadie y ahora tú me quieres...
—Eso te pasa por estar lleno de confianza, ¿O e que tú pensaste que solamente vendrías hasta acá y te llevarías a Ángela así tan fácil?— Daphne hizo una mueca en su rostro, —Ahora te ordenó que te sientes en esa silla.
—Yo no me pienso sentir en esa silla hasta que me digas que tienes en mente, ¿Me vas a matar?— Adam estaba tratando de mantenerse calmado. Sin embargó, la movilidad constante de ambos brazos daban a entend