—Michelle sabes con mucha claridad que ella te odia y que tan pronto te vea se puede armar...
—Una guerra.— Michelle se adelantó para completar el comentario de Adam, —El mundo a sido testigo de dos guerras mundiales. Tiene que estar listos para está.
—¿Qué vas a hablar con ella? ¿Quieres que vaya contigo?— Preguntó Adam.
—No. Yo necesito verme a solas con ella.
Michelle sonrió y comenzó a salir del lugar. Su próximo destino era la mansión de la familia Leggett. No había visitado ese lugar desd