—Primero que nada debes controlar tus emociones.— Le ordenó Adam con mucha seriedad, tratando de que su padre se calme, —No puedes dejar que esa persona te ande provocando así tan fácil.
—Ya yo he estado calmado demasiado y de verdad esto fue mi límite.— Dijo Gaspar, —Ya van dos personas cercanas a mi familia que son asesinadas por razones desconocidas, ¿Crees que eso es justo para mí?
—No es justo ni por la más mínima razón. Pero si se deja llevar por sus emociones, es posible que usted se con