—Ya solamente faltan un par de días para la boda.— Dijo Adam con una amplia sonrisa. Estaba sosteniendo unas cajas que contenían en su interior una variedad de platos y cubiertos metálicos que había ordenado para la boda.
—¿Estás seguro que te gustaría casarte conmigo, Adam?— Preguntó Michelle, —¿Qué crees tú que pase cuando todo salga a la luz? Tarde o temprano todos se van a enterar que mi bebé es de Álvaro.
—Eso no va a pasar. Yo te lo garantizo.— Le dije él, dejando la caja en su lugar.
Mich