Capítulo 9. Mi maldición.
Alessandro Ferrara.
Las horas del día han sido tortuosas pero el momento de ir a joderle la vida a mi nuevo juguete, voy a disfrutarlo.
Es muy probable que lo encuentre a él y es lo que menos quiero, al menos no en este momento, no es el tiempo, por eso tomo mi teléfono y con tan solo una llamada sé bien quién está y quién no, tener no solo a uno sino a varias personas infiltradas en esa empresa, me ha brindado la oportunidad de saber cada jodido paso que dan cada uno de ellos.
Porque cuando