Rebekah
No fui al trabajo, no pude. ¿Cómo vería a Thiago de frente? Simplemente no podía. Pero hoy es diferente, a pesar de todo es mi trabajo y no puedo darme el lujo de perderlo. No estaba preparada para hablar con él, pero lo haría de todos modos. Tengo cien llamadas y cuarenta mensajes de él. Casi la misma cifra de Gina y unas cuantas de un número sin registrar. Uno de los mensajes de mi chico decía: voy para tu casa inmediatamente. Yo solo le contesté que no. Que no perdiera su tiempo que