Irina…
Sentí algo húmedo en mi frente, intenté abrir los ojos, pero no puedo, luché un poco y logré ver una figura al frente.
–Tranquila, soy yo –murmuró la voz masculina.
La conozco, pero ahora no puedo recordar quien es, no puedo recordar nada, no sé donde estoy, me moví, la voz volvió a hablarme y volví a quedarme dormida.
Cuando desperté lo primero que me dí cuenta fue que estaba en mi dormitorio, bostecé, no sé cuánto tiempo había dormido, pero me siento mejor, estiré mis manos y me estir