Al fin.
Al fin el día del juicio había llegado.
Esas caras, no podía mirar a otro lugar que no fuera el de ellos.
Pedro con su esposa y Grace, tanto daño que me hicieron, lo que me robaron.
Todo pasaba en cámara lenta, testigos, pruebas, acusaciones.
¿Será que se saldrá con la suya?
Yo solo quiero lo que es mío, ha decir verdad no es el dinero, sino el valor (no monetaria) que mi padre tenía a esa empresa, la relación de los Tessier—Lavigne con los Hansen.
—Ella tomó la decisión y ya estaba ema